sábado, 30 de junio de 2012

Ya sanaremos...

Tendré que sumergirme aún mucho más dentro de mí  para  conseguir escuchar mi propia voz,  seguir viajando hacia el fondo, aunque pase gran parte del tiempo envuelta en el contenido del universo, haré el viaje aún sobrepasada de talleres y de cursos, porque estar ensimismada es un estado metafísico  y no implica encerrarse, no implica estar a solas, ni quedarse quieto, de hecho, a veces estamos físicamente quietos y tenemos la mente yéndose para cualquier lado.  Por eso, cuando me voy hacia  otra parte, en realidad estoy en el mismo espacio, siempre estoy en mí,  porque no hay otras yo, como no hay otros vos...  No puedo tomar a nada, ni siquiera a los mejores libros  que he leído, ni a nadie, ni siquiera  a los mejores seres humanos que he conocidos,  como si fueran los mapas de mi vida,  porque no puedo ni quiero seguir  nada que no sea lo que yo siento seguir, no quiero llenarme de la energía de un maestro, sin hacerme preguntas frente a lo que se me esté diciendo, no porque no tengan razón los otros, sino porque no es espontaneo absorberlo todo,  ni tampoco ayuda, a tener  un conocimiento verdadero, estar completamente receptivo. 
Cuando era adolescente,  me iba permanentemente a lo de mis amigos, o me iba en bici al río, junto con el mate y el termo metidos en un bolsito, y volvía recién cuando bajaba el sol. Mis padres me decían que para qué me iba tanto de casa, si ahí lo tenía todo, si no me faltaba nada, que por qué tenía todo el tiempo que estar conociendo gente nueva, que para qué hacía tantas cosas por los demás, si el mundo no es para nada solidario... La verdad es que realmente lo tenía todo, las comodidades, la protección, el amor; y la verdad, es también, que irme no significaba que no los amara con todo lo que tengo, sino que  los amaba y los amo tal cual son, siendo tal cual soy. Lo cierto es que aunque la paz y la sabiduría están dentro de cada uno, a veces hay que irse a lugares muy lejanos y desconocidos para poder reconocerlo.  Por eso la adicción a los viajes me lleva lejos, cada vez más lejos, cada vez más profundo.
Y cuando me piden  que vaya en contra de mi naturaleza, lo que pasa en mí, es que intento explicarles todo esto, pero cuando intento hablarles, no me escuchan,  creo que ni siquiera se están escuchando a sí mismos, creo que si se estuvieran escuchando no me pedirían lo que me están pidiendo, creo que si lo hicieran no me empujarían  a  todos esos  pensamientos, en los que me imagino cómo serían las cosas si no hubiera nacido, o  todo lo que daría por poder ser una más del rebaño,  lo que pagaría por darles el gusto de ser "normal" y tener la aspiración de la casa,  el marido, los hijos, el perro, el auto; haciéndome pensar en qué pasaría si tan sólo aprendiera a distribuir los  tiempos y empezara  a soltar el arte, a soltar los libros, para abocarme a lo que consideran más "útil", más práctico. Estoy segura de que serían muy felices, creyendo que ese es el conjunto de cosas que necesito, pero que a mí se me secaría el alma, porque lo que único que  necesito para ser feliz es que me dejen ser yo.
Cada tanto, siento una terrible culpa por no sentir culpa, pero  estoy segura de que ya sanaremos, no sé cómo, dónde, ni cuándo. Pero lo sé, aunque no pueda intelectualizar ni explicar con palabras, de dónde me sobreviene la   idea, de que al fin transmuten  las situaciones que ahora me [nos] están atormentando tanto.  


jueves, 28 de junio de 2012

A ningún lado

 El dolor de cabeza. El pecho comprimido. El dolor de garganta. Los ojitos brillosos.


 Esto, tan repetitivo, ponerse  sólo en los pies de cada uno  y  nunca [o casi nunca] poder meterse adentro del otro. 


Ver solamente desde los propios condicionamientos. Tener un gran interés en recibir reconocimiento externo,  tener mucha necesidad de que nos tengan respeto,  como si el otro tuviera por qué tener mucha idea de lo que valemos o como si tuviéramos que ir por la vida demostrándole a los demás que somos esto o aquello. 

Esperar que nos brinden atención con la misma intensidad y el mismo amor todo el tiempo, presuponiendo que todos los días  las personas  habrían de sentirse iguales o con ganas de hacer lo mismo. 

No tener muy claro hacia dónde nos está llevando muchas veces el Ego. No saber, si nos está levantando porque estamos muy abajo, o si nos está llevando por caminos incorrectos. Mirar con el sendero individual  que tenemos hecho, bien o mal, pero mirar, desde el proceso que hicimos y desde toda su  repercusión en la mente, en el cuerpo.


Reconocer  los bloqueos psicológicos a través de los impedimentos metafísicos que experimentamos.
Sufrir la ambigüedad del lenguaje, la confusión mental  cuando termina trayéndonos un montón de  problemas comunicativos, empujándonos hacia  estados de conflicto.  El intento de hablar desde el lugar más verdadero,  pero siempre, hacerlo cargando las palabras de tanta emoción subjetiva, que es imposible objetivar lo que decimos.


Y así, en medio de todo esto,  sumergida en lo humano, hoy vi triste a una de las mujeres más hermosas y mágicas que conozco,   estaba triste quizás, porque  casi nadie suele tener noción de lo que genera en  el resto, la ví sin comprender que en realidad no importaba por cuántos lugares yo me fuera metiendo para seguirme auto-conociendo ni  qué  curiosidades  me fueran llevando de un lado a otro, porque ella ya estaba en mi corazón,  es decir, la vi no comprendiendo que ella aún contaba incondicionalmente conmigo y que lo que estoy haciendo o evitando hacer, tiene mucho más que ver conmigo, que con nuestra relación. Y  yo  me vi  y me veo triste, porque no creo que pueda superar esa falta de visión o de tacto, que alguien no pueda ver ni tocar algo tan tangible y concreto, como decir  que cada vez que me pedís algo yo estoy ahí, intentando dar lo mejor de mí,  aunque yo no sea la mejor del mundo. 


Sé que el ataque de llanto es la certeza de saber que voy a extrañarla, es la seguridad de haber sentido una gran conexión, aunque ella no percibiera  mucha apreciación de mi parte hacia sus conocimientos, mientras lo que se había  generado en mí fue un gran  apego emocional o admiración, en la medida en que estaba viendo en ella mucho más una amistad o fraternidad, que cualquier otro tipo de lazo.

Y ya sé, que lo único que no cambia es el cambio,  pero eso no quiere decir que éstos cambios, visibles e invisibles,  no sean tan profundos y tan fuertes, que no tengan su lado oscuro, movilizante, doloroso.


Hacía mucho que no me pasaba, no poder parar de llorar ni siquiera mientras estoy lavando los platos.


Estoy tan mal que no quiero, que me inviten a ningún lado que no sea hacia adentro.


martes, 26 de junio de 2012

Propio universo

 Hay personas que tienen ese don, la capacidad innata de  enviar estímulos que   inducen a alinear la mente y el corazón,  diría que son presencias tan movilizantes, influencias positivas tan grandes, que marcan un quiebre y que ocasionan contundentes cambios internos en el resto. Y  me cruzo ese tipo de personas casi todo el tiempo y en todos lados, viven tan desbordantes de genialidad y de amor, que perciben cosas que están mucho más allá de su sí mismo y quizás por eso es que al hablar, pensar, moverse y mirar a los ojos, dejan de existir como personas, para encenderse como una luz  que lo impregna todo.


 Si yo hiciera una reverencia cada vez que me cruzo  a alguien así  de conectado con lo sagrado 


 estoy segura, de que  pasaría la mayor parte del tiempo  en el piso...


Por eso, cuando siento que mi  pequeño mundo se está desmoronando, me viene más que bien tener un encuentro con alguno de éstos aliados,  porque vibran en una frecuencia  tan poderosa, que  me motiva, a seguir viajando hacia adentro, a seguir abriendo mi tercer ojo y también, porque me recuerdan que aún recibiendo todas las advertencias acerca de NO seguir yendo hacia determinado camino, la verdad es que cuando nos dejamos guiar por la intuición,  la misteriosa protección del universo nos toma por completo,  dándonos el tremendo alivio espiritual de ser lo que sentimos y de vivir como queremos.  


Será cuestión de entregarse al proceso de pulir  todo aquello que reduce el brillo creativo  y de entender que todo lo demás,  se acomoda solo.


 Supongo que por eso me pone tan contenta ver a Rocío, tan diseñadora de su propio universo. 

lunes, 25 de junio de 2012

Danzas de fuego

No es recomendable permitir que la cabeza, vaya mucho más rápido  de lo que camina el cuerpo, la verdad es que esa velocidad nos desconecta de lo que somos, de lo que nos rodea.  Por eso, en lugar de pensar en las situaciones que ya fueron y/o que son, que no son, en lugar de querer lo  que no tengo, en lugar de alejarme todo el tiempo de lo que no me gusta,  suelto todas [o muchas de] mis actitudes innecesarias. Empiezo a vaciarme de contenidos que pesan, que condicionan,  sólo porque sé, que todos podemos abrir una ventana, subir una persiana y ver, sentir; lo irrepetible, que hay, que existe en todas las secuencias repetitivas diarias. Y en ese estado de meditación dinámica, en el que ponemos la totalidad de nuestros sentidos en lo que sea que estemos haciendo, llegamos a entender, que la vida tiene ruido, tiene música y tiene danzas de fuego, que nos marcan y  que nos llenan. 
 Es por ese motivo que no te extraño,   porque dejo que a su  propio ritmo,  el movimiento de por sí  y por sí mismo, nos vuelva o no, a juntar, mientras respeto profundamente, ésta coreografía, imprevisible, improvisada, sorprendente, creativa.  


No puedo, ni quiero,  pensar en cómo vamos a estar, si ni siquiera,  puedo estar segura de si  "estar" forma parte de lo que va a acontecer o no, en mi conciencia y en la tuya. 


 Los únicos mensajes que quiero interpretar, son los que me está diciendo el ahora,  la única energía que me atraviesa.

 Es que mis pies se mueven  automáticamente con el sonido de los mantras,  y es tan liberador conocer esas fórmulas sagradas, que no lo puedo evitar. 

domingo, 24 de junio de 2012

Algo que no quiera soltar

Yo tenía perfectamente contadas, las balas que me quedaban sin disparar. A pesar de que no eran muchas, era una cantidad suficiente,al menos, hubiera podido volarte la cabeza. Pero nunca podría irme a dormir tranquila, después de hacerte sangrar, aunque no haya tenido nunca grandes problemas en cuánto a adquirir moretones golpeándome como una autómata, contra superficies cerradas, pero imposibles de asimilar. Estaba tan extenuada, que  empecé a  caminar descalza, a sentir todos los puntos de contacto entre mi cuerpo y la tierra, porque aunque  cuando hablabas de cómo soy, mencionabas un "vuelo místico", lamento informarte, que lo que tengo en la espalda, son omóplatos, no alas ¿lo sabías? y también, toda una concatenación de silencios que no tenés idea, de lo mucho que pesan.
Lo único que me hacía invencible, en medio de cualquier tiroteo, era escuchar tu voz inquebrantable, afirmándome que la realidad se transforma. Pero ahora,  que estoy muy cansada y deprimida, ahora que realmente me siento mal ¿me dirías que debo cambiar la cara? ¿ cuánto me consolaría escucharte decir que soy muy yo? ¿y de qué me sirve, si no estás? ¿cuánto me ayudaría que volvieras a intentar convencerme de que soy "puro arte", cuando de pura y de artística,  no tengo, ni estoy teniendo nada? Creo que no, que ésta vez no me sanaría, pasar de nuevo por la misma experiencia, que tendría algo de sentido, si tan sólo creyera un poquito en la psicoterapia. Pero siento que yo no necesito revelar a alguien la mente,  sino sentir   por un minuto, que me sostenés, que lo hacés sin preguntarme el tipo de preguntas que me hacen llorar, porque no estoy buscando respuestas rebuscadas, ni quiero ver cosas oscuras en mí e intentar que desaparezcan. Sólo quiero sentir algo que no quiera soltar. 


Es que estoy cayéndome con demasiada velocidad, hacia lo más hondo de  mí misma y no me siento lista para viajar tan hacia adentro sola.     

sábado, 23 de junio de 2012

Razón de ser

Ahora sé, que no vas a cambiar tu forma de relacionarte conmigo, sólo porque hacerlo implica admitir un montón de cosas que no pensás reconocer. Ahora sé,  que esto es así, que  preferís agitar la mente, que preferís poner malas caras,  llorar, contracturarte, tener discusiones  e irte, antes de entender que el mundo no es el circulo de comodidades en el que vivís y que tu  enorme obsesión con lo que vos entendés como "orden" está haciéndote pasar muy malos momentos a vos y a todo lo que se sale de ese encuendre teórico que diseñaste en tu psique,  pero que no tiene punto de contacto con lo tangible.Lo peor de todo, es que en esa tendencia tan fuerte hacia el equilibrio, estás desequilibrándote, hasta llegar a no ver las partes buenas y positivas de las cosas y de la gente. Y no tenés idea de cómo me duele verte así  de triste, incluso llego a sentir mucha culpa por no sentirme culpable. Pero me parece que de alguna manera y por alguna razón de ser, vos estás tomando la decisión de vivir así y no quiero hacer lo mismo que vos, no quiero juzgarte, no quiero criticar a nadie. 

 Más allá de todas tus percepciones, de todas tus opiniones sobre mi ser, yo sí veo tu luz y espero, que algún día puedas verte, espero que dejes de apagarte.

jueves, 21 de junio de 2012

Reverenciar al sol

Alguien de pronto dice "viste cómo es, la gente tiene sus quehaceres, sus responsabilidades, sus problemas,  cada uno trata de hacer todo lo mejor posible,  pero nadie puede satisfacer a todo el mundo por completo, ni siquiera a sí mismo". Me quedo pensativa. Respiro profundo, e intento calmar la mente con esas palabras, lo hago revisando toda la seguidilla de veces, en las  éstas últimas semanas, no estuve para nada feliz con determinadas actitudes ajenas. Y pienso, que sí, que hay una verdad enorme en ello,  cada tanto uno se cree demasiado importante, se cree el punto por donde pasan todas las cosas, uno se suele creer el eje del universo o de la vida cuando las cosas se direccionan diferente de cómo fueron pactadas. Pero, qué? ¿Debo abrir tan tremendamente la  cabeza sin que del otro lado exista nunca la misma mentalidad, el simple hecho de ver que quizás yo también tengo mis problemas o también necesito recibir ayuda, aunque me guste tanto dedicarme a darla, sin que entiendan que a veces solamente pido que me ayuden a ayudar?. Sinceramente, no sé quién delira más, si yo pretendiendo que alguien se ponga un ratito adentro de mis zapatillas o las personas que esperan que siempre entiendan su  propia inestabilidad y nunca tengan en cuenta la mía. Al final, casi nadie hace un esfuerzo mínimo por pensar al menos  un segundo en los demás, se vive demasiado preocupado, con los pensamientos en cualquier tema,  menos en el gesto de mirar un poco lo que el otro necesita ahí afuera, no estoy diciendo lo que el otro necesita para dejar de tener frío, hambre o dolor de espalda, sino lo que cada ser necesita para poder conectarse mucho más rápido con la felicidad y si se trata de un café, de una libro, de una presencia o de una manta, no es eso lo que me interesa.
Lo que me parece primordial, es que nos olvidamos de que podemos sentirnos mucho mejor estimulando a quién sea para que se sienta bien, dejando de lado que podemos ser multiplicadores de una conciencia luminosa, sólo con unas pequeñas dosis de solidaridad diaria  y con una atención mucho más despierta, que la  atención que se tiene al concentrar los ojos en la zona del ombligo, reduciéndolos, a una parte tan limitada, tan chiquita, que no nos deja relacionarnos con la inmensa totalidad que nos ocupa. El aire es el mismo para todos, es algo que se comparte hasta con quien uno no tiene afinidad. Por eso, creo,  que en esa fusión atmosférica,  realmente todos somos uno, aunque el intelecto se dedique a establecer separaciones que solamente existen desde lo mental. Pero mi corazón es igual al tuyo, ni más caro ni más barato, vos y yo, estamos hechos de lo mismo, tenemos cuerpo, emociones, miedos, sufrimientos, dolor,  inseguridades internas, carencias de amor. ¿En qué fase de nuestra estructuración psíquica, nos hicimos tan egoístas, como para olvidar que es muchísimo más aquello que nos une que aquello que nos separa? ¿con qué cuento nos durmieron  al ir a la cama? ¿cuándo  fue que nos robaron el conocimiento profundo de la percepción unificada? ¿cuando dejamos de captar que estar lejos también contiene estar cerca? Siempre que uno va creciendo un poco, se va dando cuenta, de que muchas de las nociones que nos inculcaron, son una mentira. Por ello me pregunto ¿de cuánto va a servirnos "estar bien con nosotros mismos " y hasta qué punto lo vamos a estar,  si no llevamos un poco de luz y de verdad, a quien sabemos que lo necesita?, sobre todo, cuando nuestra verdadera naturaleza, no es en sí misma,   individualista. 

Y a veces, incluso en medio de la más violenta vorágine existencial, en la que prácticamente nadie sabe quién es, de dónde viene, ni muchísimo menos hacia dónde va, a veces,  doblarse hacia fuera, abrir el pecho,  expandir amor,  reverenciar al sol,  es sólo una cuestión de flexibilidad. 





Este ejercicio, no tiene demasiados requerimientos de destreza física ni  contraindicaciones psicológicas,  sólo implica una gran fuerza de voluntad, voluntad  de cambiar un mundo que no nos gusta.

miércoles, 20 de junio de 2012

Joya espiritual

Aunque a veces la vida se pone agotadora, vos tenés la capacidad de subirme el ánimo y de hacer que el cuerpo me duela, pero de la risa. Creo que en otra vida estuviste muy ligado a la magia, por tu enigmática forma de hacerle bien a las personas.  Y aunque yo podré  ser alguien demasiado cambiante en mis sentimientos e ideas, alguien muy inestable en sus puntos de vista,  lo que siento y pienso respecto a vos, nada ni nadie lo puede distorsionar. 
El día que te conocí, dijiste tantas, pero tantas obscenidades juntas, que me quedé atónita,  pero inmediatamente vi, que sos una obra de arte en movimiento, ya sea al subirte a la tela, escribir un poema o tocar el órgano, como así también, puedo ver, que no importa cuál sea el problema que yo tenga, que yo te cuente, siempre le dás otra vuelta de tuerca y eso me relaja. 
Cuando estoy cansada,  verte me recuerda que las vacaciones son un estado mental, que uno puede viajar a muchos lugares con la cabeza. Es que siempre estás contagiando entusiasmo y alegría.  Por eso, dan ganas de cuidarte, porque realmente, sos una joya espiritual, con un brillo bastante infrecuente, en este mundo opaco y materialista. 


martes, 19 de junio de 2012

Darse de alta

Es muy posible, que me ahuyente durante muchos días, que me quede incomunicada, que me torne físicamente inexpresiva al encontrar rastros de otras presencias femeninas en tu vida, porque en lo que a tu ser respecta, puedo llegar, a tornarme tan territorial como un gato,  por eso me alejo espantada, por eso genero tantas ilusiones ópticas en tu ángulo visual,  por eso me las ingenio para que no veas lo que realmente me saca de tu cama, por eso te muestro que no te quiero, que no me gustás. Y sigo viajando haciendo adentro, encontrándome con cosas lindas, cosas feas, cosas fáciles, cosas jodidas, lidiando con lo mejor  y con lo peor de mí personalidad, sigo yéndome hacia una dirección contraria a la tuya, me recluyo en mí misma, lo hago para recobrar la energía que pierdo cuando me siento mal. Es que ponerse firme, es demasiado difícil con vos mirándome a la cara, simplemente porque verte  me inspira,  o porque soy tan frágil que cuando te veo,  me pongo a bordar besos en tu cara.  Sinceramente nunca tengo ganas de hacerte preguntas, de ponerme seria, cuando tu tono de voz, me lleva a estar relajadamente cariñosa.

Pero para abrazarte de cuerpo entero, sólo necesitaba que mi alma no tenga nada con qué chocar. Y lo que hacés por fuera de mí, me daña tanto,  que tengo que parcharme o ponerme curitas, me entra mucho frío a través de  las roturas que dejás. 



 Sos tan impunemente lindo, que me doy de alta de tu rutina, porque me hace mierda. 

lunes, 18 de junio de 2012

Quemar inciensos y meditar

Es un viaje demasiado largo, un montón de meses [un montón de años quizás] en la ruta, mucho tiempo recorriendo vida con  mi mochila encima. Puede que termine perdiendo cosas en el camino para poder llegar hasta vos,  puede que tenga que abandonar todos mis malos recuerdos, mis actitudes negativas y mi inseguridad. Pero sabés por qué te quiero en mi destino?, porque sos como acostarse en una playa de arena blanca y finita, donde el único ruido que existe, es el de las olas, porque tu existencia, es el mantra, el sonido que me neutraliza, sin importar lo enojada que me sienta, porque cuando te siento, no importa lo que pasa afuera,  porque vos, sos casa, porque me hacés las cosas mucho más fáciles de ser entendidas y porque lo único que necesito para sentirme bien o  para empezar bien el día, es tenerte presente a la mañana . Me hacés chocarme con un montón de gente devota en las calles y veredas ¿lo harás  para que te vea en el brillo espiritual de esas personas?. Me pregunto ¿cuándo me va a pasar a mí tener conciencia todo el tiempo de la divinidad? ¿cuándo podré hacerlo todo con conciencia de krishna? Me acercaste en diciembre hacia donde estaba ese maestro, me hizo explotar en llanto con la sinceridad  directa de su mente pura, lloré, como si llorando  me purificara.  Por eso te busco, para salir del mundo, para entrar en un estado no ordinario de conciencia, para saber quién soy realmente y sostener esa identidad, que se sabe a sí misma y que no se deja contaminar.


Hoy estoy tan triste, tan decepcionada de la oscuridad humana, que me duelen mucho el corazón, las piernas.  Pero me ayuda a seguir,  el hecho de estar siempre conectada a la idea, de apoyar  sobre tus pies de loto, la totalidad de mi cabeza. Es que  tengo que evolucionar y algunos contextos me fragmentan tanto, me desgastan tanto que no  me ayudan, a ser del todo íntegra. Por eso, necesito quemar inciensos y  meditar.

Puedo diseñar una atmósfera  mística alrededor de los ambientes que me condicionan. Puedo crear una pequeña cápsula protectora. Y al sentirte endulzándome la existencia,  puedo alegrarme de estar feliz sin  depender de lo de afuera  y no quiero,  perderme esa flor de oportunidad.


sábado, 16 de junio de 2012

Respirar una flor

Sólo vine a respirar una flor.

 Puedo sentirla, entrando desde los orificios de mi nariz, hasta  llegar con todo su perfume a mi cerebro.

Y eso es lo que necesito, un poco de perfumina en los pensamientos.

Debo sanar heridas, que solamente puedo curar con determinado tipo de estímulos.

Inhalo profundo, y al exhalar,  descontamino el aire, lo tiño con acrílicos místicos.




Me entrego, a este colorido vaivén, que me saca del mundo.

Y recuerdo, que mientras más conozco a la gente, más amo a las flores y a los perros que me cruzo al caminar, agobiada por el bullicio sonoro y la ausencia de brillo.

Es que en realidad, no importan las técnicas u objetos que  utilice para sentirme mejor. Todo sirve, cualquier herramienta puede ser un puente o un cohete que me empuje hacia fuera del dolor humano. Cada libro, cada incienso, cada seminario y charla de café, tendrá un efecto luminoso, dependiendo de cómo yo tome cada cúmulo de sol.

Podría admitir que es demasiado cierto, "la procesión va por dentro". O podría repetirme como un mantra "todo depende de vos".

En realidad, yo soy mi camino y vos también sos el tuyo.

Por eso, vine ahora, a respirar la flor,  creo que de tanto contemplarla  ser,   yo también me abro, yo también empiezo a florecer por dentro,  creo que de tanto observarla siendo,dejan de ramificarse  todos  los bloqueos psicológicos que tengo.

Me dejo fulminar por ésta visión,  sigo reforzando mi fuego interno.

Entro en un trance al comprender con los ojos, todo lo que con la cabeza no puedo.

Y así,  me enciendo.

viernes, 15 de junio de 2012

La información cósmica

Me dice: ¿vos saliste así vestida a la calle? con esas polainas??, le digo: -sí, fui al cumple de Josefina, me responde: -¿y te abrió la puerta?. Yo que ella te hago pasar por el garage antes y te presto otra ropa. 
 El pantalón de algodón parece ser, algo no combinable con mis polainas de lana.  ¿Qué determina toda ésta no superposición de texturas? ¿La moda?. ¿ Y qué  es exactamente la moda?  La moda  es una conjunción de tendencias repetitivas, ya sea de ropa, accesorios o estilos de vida. Encierra todas aquellas inclinaciones y géneros en masa que la gente adopta o deja de usar. La moda se refiere a las costumbres que marcan alguna época o lugar específicos, principalmente aquellas relacionadas con el vestir o adornar. 
Y lo siento mucho, pero yo no me siento ni me sentí nunca de esta época,  ni a partir la música que me gusta escuchar [ suele pasar que las canciones que a otros los enfiestan, a mi me ponen depresiva], ni desde los lugares que frecuento  [mientras casi todos van a un boliche y entienden la diversión a través de un salida, yo prefiero quedarme con mis libros y alguna película en mi casa o charlando hasta tarde con algún amigo después de una cena],  ni me siento de este mundo en lo que me pone de buen humor, como por ejemplo salir a comprarse cosas que llenen un placard [como si llenar perchas fuera llenarse el alma, cuando en realidad, prefiero ponerme prendas que me han regalado algunas de mis personas queridas, porque tienen una energía muy suya, o  ponerme aquellas cosas que antes fueron de mi vieja o de mi abuela, sólo porque me resultan mucho más cómodas  que estar perdiendo horas de mi tiempo en una tienda y porque me parecen mucho más lindas que las que veo una y otra vez, hasta cansarme la vista], ni soy de ésta época en cuánto a los temas centrales de las preocupaciones femeninas, aspectos del propio aspecto, puestos bajo una lupa, para poder ser el centro de otras miradas, mientras yo prefiero hablar de que todos nos vamos a morir en algún momento y que no vamos a dejarle a nadie el recuerdo de nuestras determinaciones estéticas, sino más bien, la forma en la que nos hemos relacionado con las personas, la repercusión de nuestros gestos, de nuestras palabras, es decir, las huellas psicológicas buenas o malas, que van dejando los pasos que damos todos los días, desde que aprendemos a caminar hasta que dejamos la tierra, lo que alguien ve de nosotros con los ojos cerrados, lo que le hacemos llegar de adentro hacia afuera. 
Es que mis ataques de vacío,  prefiero calmarlos comprándome libros, en lugar de anestesiar mi mente vaciando botellas. Y antes de gastar dinero comprándome  revistas que me digan qué tipo de vestimenta usar, me parece que hay algo que se llama "estilo" y que prefiero invertir una parte de mi pequeño capital en cremas,  hidratar mi piel, que es la única ropa que voy a llevar puesta todo el día.  No me interesó nunca que lo que tenga puesto llame más la atención que lo que yo diga. No necesito verme siendo físicamente observada, necesito sentirme emocionalmente seducida por los detalles que me rodean, necesito sacarle fotos en mi cabeza, a una vida minimal.  Y supongo que todo se trata de eso, de lo que cada uno necesite abrazar.
 No sé, si cuando nací se habrán alineado mal los planetas, si no tenía que nacer ese día o si tenía que hacerlo para darle la espalda al determinismo astral. No sé, si soy yo, la que está mirando al revés la información cósmica y tal vez por eso, me quede mirando al resto como si fuera de otro planeta.  Pero, la gente más genial y más alquímica que  conocí, se viste para la mierda, o como se le canta las pelotas.  




jueves, 14 de junio de 2012

Confiar en los caminos

Sólo quería decir algo que pudieras entender vos. 
Y no es que a veces me desvele escribiendo, sino que escribo porque tengo insomnio. 
No es que pase noches de largo leyendo, sino que leo mucho porque paso de largo. 
Si pudieras ver, más allá de mi lado más periférico,  nunca hubieras desconfiado de los sentimientos que siempre te nombro. Sin embargo tenés la tendencia a alterar la función de mis palabras o debe ser que yo, me expreso pésimo, sí, debe ser eso, capaz por lo nerviosa o por lo rara que me pongo cuando hablamos, ni siquiera puedo mantener un mismo tono de voz sin  quebrar el sonido.  Es muy diferente, desligarse de tu cuerpo, no atosigarte, dejarte ser, dejarte hacer lo que quieras en lo cotidiano, es muy distinto de la situación que implica dejarte ir en mi psiquismo. Y sin quererlo, te hice creer que no me importaba que te siguieras yendo. Y sin quererlo, de alguna manera hice que te sigas alejando. Me preguntaste si tenía algo para decirte, te respondí que no...sentí que ya te lo había dado todo, que no tenía ya más para entregar si no querías recibirlo. Tampoco me parecía necesario, darte una serie de argumentos para que tomes una decisión que debías tomar solo, además odiaba la idea, de que te quedaras si realmente no lo estabas sintiendo. No entiendo qué es, exactamente, lo que ahora te jode tanto.  Si querés estar, hacelo, y sinó, no estés, pero no seas tan inconcluso. Todo ese -"no podría dejar ir una mujer como vos, sería muy boludo" no me sirve, amor, aunque suene lindo. Y si sos sincero cuando decís: "no merecés que te lastime", tratá de directamente, no seguirlo haciendo. Conmigo, podés evitarte todo tipo de muestras de cariño posmoderno. 

Sé tengo que crecer y sé también que el mundo es muy complejo, como para forzar algo, así que por favor, no me sigas desorientando, no me hables  cuando hablar ni siquiera va a tener un rumbo, no me hables como si pensaras en mí, pero mientras en realidad,  seguís teniendo la mente por todo el universo.  No me causes más, todos estos desgastes energéticos tan  dañinos e innecesarios. Ayudame, a confiar en los caminos.  


miércoles, 13 de junio de 2012

Un mate a la mañana

El despertador suena, pero no  me hacía falta que sonara. Me levanté de la cama una hora antes, es decir a las 6 am, porque de todas formas no estaba dormida. No pude dormir ni después de cantar mantras para calmar la mente, ni poniéndome  la almohadilla de lavanda en los ojos, ni  con el tipo de respiraciones que relajan, ni haciéndome autoreiki, ni dándome una ducha. Es que es así, cuando me voy para abajo, nada me levanta, además de que pensar cosas de noche nunca fue algo muy luminoso para mi cabeza. Y venía tan bien con esta rutina diaria, no sé, hacía meses que no lloraba así,  hacía mucho que no me ponía a llorar, venía tan estable que me estaba creyendo toda esa buena onda que  me gusta tanto destilar. Lástima que me cueste tanto ser buena onda conmigo misma,  que me resulte tan difícil pensar de mí siendo positiva.  Pero anoche estaba sola en mi habitación, y me preguntaba si la existencia no es lo mismo que esta casa vacía, algo tan lindo y grande, que sin alguien con quien compartirlo solamente podés tener un rato de tranquilidad, pero no de felicidad. ¿Estoy feliz? ¿O solamente estoy  tan tranquila que  me siento un poquito hueca ? No sé, yo doy clases de yoga [y me encanta] y disfruto mucho del tiempo conmigo misma,  realmente necesito de mis secuencias solitarias. Está todo bien con levantarme un rato más temprano para meditar. Pero me pasa por ejemplo, cuando estoy un rato haciendo lo que sea en la cocina, saber que también necesito algo tan común como tener a quién cebarle un mate a la mañana. 




martes, 12 de junio de 2012

 Vos no tenés idea de la cantidad de músculos que me temblaron para  tipear que te extraño

Aunque estaba dentro de mi casa con el calefactor encendido, por primera vez me sentí tan expuesta, tan desnuda como las hojas  movidas por el viento del otoño
y ya sé, que del otro lado no se movió el piso 

que quizás sólo levantaste un poco una ceja frente al monitor, o que tal vez a penas frunciste durante un segundo el entrecejo 
Sé perfectamente que el mundo siguió girando todo este tiempo y que tampoco se detuvo mientras me estabas leyendo 

Pero quería que sepas, que por acá no fue todo tan sencillo 
que a mí me secuestraron los recuerdos más lindos y me torturaron un montón

No me parecía justo que ignoraras eso

Ya sé, que no soy el centro de tu vida, ni siquiera soy el centro de mis propios mis conflictos, 
 pero  necesitaba que corrieras a darme un abrazo

Hace ya  muchos meses  que te estaba esperando



Jodida

No me jode que las personas no sean como yo quisiera que fueran. No me jode que no se ajusten a mis necesidades, en serio eso no me molesta.
No me jode el rechazo, que me digan rotundamente que NO, la negación no me parece una fatalidad. Tampoco  me afecta dejar de ver a alguien por un tiempo, mucho menos si le hace falta tiempo para acomodar su rutina, su mente, su dinámica. No me jode que alguien se aleje de mí cuando tiene razones que lo justifican.  No me joden los cambios de opinión, de intención, de humor, de energía.
No me enoja cuando alguien hace cosas que no puede evitar, justamente porque no las puede evitar, aunque lo que haga no encaje con mi personalidad o con lo que a mí me pasa, de hecho me parece una actitud mucho más sincera que otras.  Como primera reacción, suelo ofuscarme  en tales casos, pero enseguida se me pasa. Es decir, rápidamente dejo de sentirme decepcionada si alguien que yo sentía de una manera [por ejemplo un amigo] de pronto me hace notar que me siente de otra, primero la situación me  tiende a resultar una desubicación, una falta de respeto. Pero después acepto que los sentimientos no son algo sobre lo cual se decida, que mucho más desubicado es sostener una relación falsa, que mucho más irrespetuoso es mantener una mentira y que yo cada tanto, me sobrepaso de boluda.
No me jode que alguna gente no me quiera, no me duele ni hacia adentro [ese lugar en donde más se siente] ni hacia afuera [ese lugar en donde más se nota]. Sé que no tengo nada que demostrar, ni siquiera a mi familia.
 No me jode que me visiten de madrugada, en lo negro de la noche más oscura, las personas que yo conozco pueden expresar su parte más interesante, su parte más luminosa.
 No me jode que un flaco me diga que ya no quiere estar conmigo, lo que me mataría es que siga conmigo por inercia, no podría ser cómplice de ese tipo de farsa.
No me jode si de mí nadie aprende nada,  yo aprendí y sigo aprendiendo, mucho de los demás, y estoy tan metida en mi proceso de aprendizaje, que estoy más cerca de las dudas que de las respuestas.
 No me jode que mi impuntualidad  les joda a mis amistades más queridas, yo sé que si me la dejan pasar, es porque saben que siempre voy a estar.
Pero  sospecho, que de tanto existir cosas que a la mayoría le molestan, pero que a mí no me joden, tiene que existir algo, que cuando me llega a joder, me joda de  sobremanera.  No sé si es mi elemento tierra. No sé si esto tiene algo que ver con mi signo solar. Pero para mí las palabras tienen un peso, una contextura física. Por eso me tomo muy en serio lo que me dicen y lo que yo diga. Por eso evito prometer lo que no estoy segura de poder concretar. Por eso prefiero prometer poco, no porque quiera hacer poco, sino porque me gusta  hacer más y nunca  hacer menos, de lo que dije que iba a dar. Hay palabras de purificación. Hay palabras de amor. Hay palabras que ablandan a las mentalidades más duras. Hay palabras  intraducibles, palabras que son un enigma. Hay palabras que cuesta demasiado dejar atrás.

Hoy algunas palabras se dilataron tanto que me sentí agotada y de tanto que me deprimen las dilataciones, tuve que acostarme a dormir la siesta. Así como todo aquello que se dice y se hace, a mí me motiva, me estimula, también lo que se dice y no se cumple me  bajonea,  aunque la sensación sólo me dure unas horas, o con toda la furia, persista en mí durante unas semanas.  Pero hoy, si me preguntás cómo estoy [aunque no lo hicieron] te digo que estoy jodida, te digo que me acosté en la cama de Meli y que me dormí  tres horas seguidas, y que aunque descansé, me volví a despertar sintiéndome mal, sintiéndome apagada.

De todos modos, no tengo pensado dejar de ser completamente respetuosa con las cuestiones semánticas. Pero soy tan frágil que si realmente no quiero terminar mal, en lo único en lo que debo poner expectativas es en mí misma.  Y la tristeza para mí  deja tanto que desear, que no quiero depender de los demás para sentirme bien o para no ponerme mal.



lunes, 11 de junio de 2012

Los hermanos sean unidos

Recuerdo un día de cuando éramos chicas, yo dormía en la cucheta de arriba, era de noche, pero las dos estábamos despiertas, ella me pregunta si puede hacerme una pregunta, le digo que sí, me dice: vos me odiás?, le respondo que no, que para nada, que de dónde sacaba esa idea, me dice: -no,  como siempre me tratás tan mal. Le dije que la quería un montón pero estaba muy celosa de que siempre fuera la preferida de papá, que eso me molestaba muchísimo, aunque no fuera su culpa, pero que iba a tratar de no decirle más cosas feas. Esa noche tardé en quedarme dormida, no podía dormirme porque por primera vez me sentí mala. Es que siempre tuve una debilidad o un respeto, tan grande por mi padre,  que no podía descargar sobre él mi bronca. Cada vez que él la abrazaba a ella tenía que dejar de verlo haciendo eso, me iba a cualquier otra parte de la casa, me alejaba a hablar con mi madre o me iba directo a la cama con ganas de llorar.  Cuando le estaban dando la teta también era algo que me malhumoraba, mi mamá dice que le partía el  corazón ver cómo yo la miraba cuando ella la cargaba en brazos, dice que le arrojaba una mirada de enojo delante de la puerta de su habitación y que me iba, que después no le dirigía una palabra durante horas. Supongo que la debí sentir una intrusa. Y a pesar de ser dos hermanas completamente distintas, lo entendí totalmente a mi papá en su mayor afinidad con ella, lo entendí porque yo también la adoraba, aunque frecuentemente nos lleváramos para la mierda. Desde pequeñas cada una era totalmente lo que le faltaba ser a la otra, quizás por eso la admiro en forma reservada. Ya desde ese momento de la vida el amor tenía que ver con una práctica, con lo que uno hace en relación al otro, no con lo que uno sienta. Lú estaba asociando que no la quisiera con cómo la trataba y tenía razón, yo la quería, pero también quería no compartir el amor paterno con nadie,  quería no dejar de ser el centro de la atención todo el día. De a poco me inculcaron compartirlo prácticamente todo con ella. Partieron muchos chocolates y caramelos por la mitad delante mío para que lo aceptara. Lo hice, al punto de hacerles pasar vergüenza en lugares públicos en donde me regalaban golosinas, con expresiones tales como "gracias, otro para mi hermanita"... Ya no pido cosas dulces para ella, a veces nuestro trato se pone amargo, a veces [muchas] no nos podemos ni ver la cara. Quizás toda esa historia de la hija perfecta nos pesa a las dos por igual, a ella en su espalda sobre-exigida de esa responsabilidad tremenda de ser  la mejor en todos los ámbitos de su vida, a mi de ser su contraste y por lo tanto, caer en esto, no entendernos casi nunca.
Pero cada vez que veo a dos hermanos chiquitos, recuerdo lo que realmente siento respecto de eso que comúnmente llaman "hermandad", lo recuerdo como si mi mente se purificara.  Me aparecen en la cabeza todas las veces que la convivencia la dejó verme destruída, verme tan deprimida y triste, como no me ha visto ninguna otra persona, recuerdo la forma en la que me dijo que yo no podía darme el lujo de estar así de bajoneada,  mientras yo le decía que me dejara en paz, tapándome con una frazada. Recuerdo ese viaje que hicimos juntas, en el que lloré durante casi tres horas seguidas al lado suyo,  mientras me iba diciendo que por favor me calmara. Nunca le pedí que se asome a ver mis lágrimas, pero en ninguna de las ocasiones en las que  tuve un ataque de llanto, optó por hacerse la distraída.  Y llorar delante de alguien, es como mostrarle una radiografía del alma. Supongo que no es la sangre que nos corre por las venas aquello que nos hace hermanas.  Supongo que es toda esa intimidad  lo que no puede romperse nunca, ni siquiera por la discusión más devastadora. 


domingo, 10 de junio de 2012

Un pie en el piso

Sólo quería que bajes a la tierra mis ojos desorbitados, escucharte durante un rato describiéndome tus conflictos y/o los conflictos que pensás que tiene el resto. Quería que apagues rápido el televisor, este que ahora tengo enfrente de mis ojos, el cual suele estar  prendido, pero sin captar mi más mínima atención, vibrando como un sonido más de fondo, mezclándose con el ruido de los autos. Tenía ganas de que calmaras el mundo, contemplarte de nuevo, haciendo una asociación de palabras libres,  llena de pensamientos espontáneos. Me hubiera gustado que nuevamente, quemes una flor delante mío, verte pendiente de que no se te apague entre los dedos, mientras yo renuevo los mates que se lavan por el frío, volver a  leer un libro teniéndote al lado.  Hubiera preferido, entre todas las opciones que existen, que estuvieras cerca, contagiándome de tu estado de relajación, transfiriendo con tu presencia  una energía diferente  a cada uno mis músculos, o que te quedaras quieto y sin mirar la hora, como si no tuviéramos horarios, que te quedes conmigo un rato, a apreciar en total silencio un disco de Led Zeppelin o  de Black Sabbath,  que nos dejemos fluir a través de la música que hayamos puesto, metiéndonos adentro de algunas canciones que nos   movilizan internamente por su misma composición,  o que nos arrojan  directamente al llanto.  Hubiera amado que el sol nos pegue en la cara al mismo tiempo, como impunemente solía pegarnos, repetir esa privilegiada situación, el hecho de despertarme arriba del colchón que nos gustaba tirar abajo, vivir otra vez  en esos días en los cuales no te alejabas aunque yo estuviera imbancable,  en los cuales yo no  te evitaba aunque estuvieras rayadisimo.  Pero nunca me hubiera quedado con todo esto, un recuerdo tuyo en cada célula  del cuerpo,  recordarte tanto, tanto como  ver a alguien desconocido en el parque y sentir que todo lo verde, es algo muy tuyo...

Mi problema es esta pretensión irracional que tengo, esperar que nuestros momentos más irrepetibles,dejen de ser lo no repetibles que son. Mi conflicto más grande, es no aceptar que ya fue,  no poder ni siquiera concebir esa idea en mi psiquismo, o que me duela  la sola acción de pensarlo, tener muy poco resistencia al dolor. 

Mi problema es saber que quizás, o que seguramente,  encontraste una chica rock and roll. 

Es esto, no saber poner un pie en el piso:

Porque no quiero.

Porque no puedo, ir  durante 24 horas al día  contra  lo que siento, contra lo que quiero.


Y podrán decirme miles de veces que no me rebaje, que no debería hablarte de volver a vernos, que yo  nunca fui de hacer ese tipo de cosas, pero para mí rebajarse es renunciar a lo nuestro.

viernes, 8 de junio de 2012

Ella

Ella puede olvidarse del infinito potencial  que tienen todas las personas, puede tener una perspectiva fatalista [o bastante terrenal, bastante concreta] respecto de las cosas en general, o del curso que sigue la humanidad entera. También puede decirme que hay cosas para las cuales se nace, para las que se requiere contar con cierto talento o condición natural,  como si de pronto se olvidara de que está totalmente en contra de las teorías deterministas.  Ella puede dejar de lado que todo es una cuestión de concentración y de práctica, que casi todos pueden bailar, cantar, tocar música, escribir, pintar, cantar, cocinar bien, sacar buenas fotografías, estirar el cuerpo, que los límites están solamente en la cabeza. Ella cada tanto puede quejarse de vivir, puede aborrecer el sistema, aunque en realidad ame profundamente la vida. Podrá afirmarme  muchas veces "que la gente no cambia", con lo cual, yo estaré de acuerdo, pero sólo a medias. Es verdad, la gente no cambia, alguien es lo que es y nada más. Pero sí sucede que las personas, mediante técnicas [o situaciones] de introspección profunda, desarrollen  aspectos más elevados de su personalidad, de los cuales antes,  no tenían ni la más mínima conciencia, entonces lo que van a cambiar, es la manera de actuar, o la posición que se tome delante de una información cósmica tan íntima, tan perturbadora, como para rendirse frente a la indiscutible cara de la verdad. Se dirá "uh cómo ha cambiado fulan@ de tal". Pero en realidad, me parece que ese, era  nada más que un ser que no se autoconocía lo suficiente como para  expandir una luz propia y emanar belleza. 
Ella quiere ser abogada, quiero seguir adelante con esa carrera, aunque el ámbito académico casi siempre la cause una angustia espantosa.  Y la apoyo de todas formas, porque sé que es totalmente capaz de conseguir cualquier cosa que se proponga, y cuando digo "cualquier cosa", estoy diciendo exactamente eso, estoy siendo literal. Lo hago, aunque yo sienta que puede perfectamente ser una genial artista plástica, actriz, escritora, fotógrafa, chef, humorista, decoradora, o mujer chamana,  o que ya lo es, que ya es todas esas cosas juntas y no se da cuenta... Ella puede estar con los flacos más involucionados que pueden existir en relación a lo que encierra su persona, es decir,  siendo tan inteligente como es, tiene la capacidad de cada tanto fijarse en un idiota, puede llegar a ser, así de contradictoria, pero sólo le voy a recordar que lo está siendo si hace falta que se lo diga,  aunque no le voy a decir que no lo haga, no me voy a meter en las determinaciones que tome, no le voy a decir a quién meter o no meter en su cama, aunque a veces me joda sentir que no se valora, que no puede ver que es una diosa, de adentro hacia afuera. Ella podrá darme la libertad de ser una impuntual, una irresponsable, una colgada, una desordenada, mientras yo también le daré la libertad de ser una obsesiva del orden, una enferma de la limpieza, la libertad de rajarse una puteada y de perder la calma, por darle demasiada importancia a lo que en forma errónea piensan los demás del mundo y/o de ella, cuando lo más importante es cómo piensa ella acerca de todo, y principalmente cómo piensa acerca de sí misma. Ella puede equivocarse en lo que sea y contármelo sin culpas, o al menos decírmelo en forma relajada, no únicamente porque la considere mi mejor amiga, sino porque la considero la mejor persona:  por protectora, por mística, por talentosa, por espiritual, por divertida,  por rockera, por alegre, por luminosa. Ella puede tardar en encontrar su camino, puede demorarse en elegir su compañero de ruta, puede esquivar todas las  situaciones que prefiera evitar e ir al choque contra las paredes que quiera. Ella puede ser todo lo distinta a mí que se le ocurra.  Y haga lo que haga, yo voy a estar. 



miércoles, 6 de junio de 2012

Ambigüedad

Se despertó arriba de una camilla. Abrió los ojos extenuada, pero totalmente segura de estarlo por causa de haber dado a luz la noche atrás... Empezó a buscar a su bebé, a preguntar dónde estaba...Salió eyectada por una puerta buscándolo desesperada, pidiendo ayuda a los que deambulaban por ese pasillo de hospital. Pero las enfermeras le negaron su maternidad,  se la arrebataron y/o se la desmintieron, la sentaron en un consultorio sólo para  explicarle [o para hacerle creer] que ella nunca tuvo un hijo...como si para su sexo pudiera pasar desapercibida semejante apertura entre las piernas. Y aunque diciéndole eso, lo que intentaban era calmarla, esas palabras: "nunca tuviste un hijo",  la hicieron putear mucho más  fuerte, la hicieron gritar con más fuerza que se lo devuelvan. No obstante, nadie se inmutó, nadie se conmovió frente a esa mujer desangrándose en lágrimas, ni siquiera le extendieron un pañuelo descartable para limpiarse la cara. Tal vez, si la trataron con tanta distancia, fue porque en los centros de salud se sabe perfectamente que la sangre se remueve mucho más rápido con agua fría. Quizás por esa retorcida razón de ser, se aseguraron de procurarle una hipotermia metafísica. Aplicaron una medicina bastante discutible como tal,  es que al irle bajando  la temperatura tanto, lo hicieron yéndose tan asquerosamente al carajo, que casi la matan.

Unas horas después, vuelve a despertarse sobresaltada, sólo que esta vez, lo hace tocándose la panza, en un estado de alegría inmensa, aliviada al sentir, que todo fue producto de una pesadilla. Ya no quiere parir en una clínica, ni en una institución abocada a la atención de personas enfermas, hacerlo le parece en sí una ambigüedad. Y ya lo sabía, pero lo reafirma en su  cabeza. Quiere terminar sus nueve meses en su casa,  atendida por  su terapeuta de cabecera. Y no tiene miedo. Sabe que está embarazada, no enferma.  

Nadie se deja filmar ni fotografiar, cuando está sintiéndose mal. 

lunes, 4 de junio de 2012

Arriba de lo inestable

Camino hasta casa, viendo las gotitas de lluvia llenando mi mp3,  cuidándome de las baldosas que corren el riesgo de tambalearse ensuciando la ropa que me puse. Camino arriba de lo inestable, preguntándome internamente por mis puntos de apoyo o puntos de anclaje, si es que estos existen. Porque en fin, yo qué sé...Las diferencias en las cuestiones inmateriales, suelen ser muy sútiles, muy difíciles de ver. Me cuesta horrores, discernir si lo que siento por vos, me sostiene, o si me hunde de una forma suave.   No comprendo, si este tremendo amor, me retiene en lo que sos, o si me protege, de lo que está por fuera, alejándome un poco de este mundo agitado, tan agobiante como caminar por el centro esquivando al resto de la gente. He llegado a  no escuchar con atención lo que mis propios latidos [o pasos] dicen, es decir, a desconectarme de mí,  abandonando mis meditaciones diarias, a estar demasiado inmersa en la vorágine, diciéndome que "tengo otras cosas que hacer", he logrado alejarme de lo que me hace bien, perdiendo completamente el eje. Pero vos sabés perfectamente, que cuando uno realmente se abre a alguien, recuerda cómo piensa, cómo se siente, recuerda cómo relajarse. Sabés que cuando eso pasa, uno sin querer termina creando situaciones espirituales, generando en forma espontanea un ambiente diferente, sin necesidad alguna de escuchar un mantra para poner la mente un blanco, ni tampoco de encender un incienso para endulzar el aire. 
Lo único que sí sé, es que mirar a los ojos, siempre, nos pone el alma contra la pared,  que las miradas no deberían evadirse, ni tendríamos que reprimirlas, aunque  haya días en que sostenerlas por demasiado tiempo, nos incomode ... porque los ojos son un espejo, un portal a otras dimensiones en las que es totalmente necesario entrar y quedarse un rato ahí, para desbloquearnos energéticamente, para tornarnos más simples, para estar livianos, para salir de estados mentales que no nos dejan  fluir, que no nos dejan ser...  Y sé que sólo por eso, en lugar de sentarme a discutir, yo prefiero acostarme a mirarte. 


sábado, 2 de junio de 2012

Lo más peligroso de la ruta


Nada más alejado de la realidad, que eso que dijiste, que soy una fuente inagotable de escribir cosas lindas, cuando en el fondo, no hago otra cosa que cagarte a palos con mis palabras, en esos textos que a veces decís, que cuando los leés, sentís que "te re pegan" ... Pero si mi poema te ataca, lo hace justamente porque para mí, no existe una dimensión poética, por fuera de tu boca... Lo hace, porque mi brújula interna,  me lleva a vos,  una vez más. Pero antes de esto, que está  pasando ahora, me hizo dar un millón de vueltas, no fue tan fácil, tan espontaneo, tener un estallido de sinceridad delante de tu cara. Son muchos meses, de moverme en forma laberíntica, de sentirme desorientada, de hacer cosas confusas para mí, para vos, confusas incluso para los demás. Mucho tiempo, de seguir las huellas que dejaste en el camino, de estar moviéndome  internamente en espiral, procurando que desde afuera no se notara .
Y aunque tardé en llegar, aunque tardé en tocar,  lo que en verdad me llena,  está bien, no me jode, no me perturba, porque, aunque estuviera sola  o completamente desmotivada, por estar al lado de otra persona, metafísicamente, siempre terminé en el mismo lugar : en vos, mentalmente, al irme a la cama; en vos, energéticamente, al empezar el día, y con esa sensación profunda, de que me dejaste lo que sos, en la conciencia ... Por eso, es  mucho más que obvio, sos alguien que no quiero ni pude, borrar del mapa de mi vida.
Sabés perfectamente, que cuando te fuiste,  te dejé ir, sin pedirte nada, solamente porque soy, así de respetuosa, con las determinaciones que toma la gente que más me importa, solamente porque tengo esa tremenda ambigüedad de amar siendo desapegada. Pero,  también sabés que no hubo fórmula que me deje asimilar bien tu distancia, ni posibilidades de apoyarte en esa retorcida idea, de que vos, no sos bueno para mí,  sin dejarme que sea yo, quien lo decida. Es que no me parece bien, de hecho, me parece muuuy raro que no lo sepas, que sos para mi alma, lo que es el aire para el cuerpo,  aquello sin lo cual se muere, se seca... Es decir, una atmósfera completamente necesaria. Entonces, supongo que entenderás perfectamente por qué razón de ser, no quiero estar con otro tipo, entenderás por qué no quiero despejarme, por qué no quiero estar relacionándome con gente que no me interesa.  Entenderás que yo no necesito cambiar de prana, porque sea lo que sea que entre nosotros ocurra,   ya sean conflictos, discusiones o armonías, será una secuencia transformativa. Pase lo que pase, lo vamos a poder reciclar. Desde ahí, es que tiene sentido, dejarse llevar por lo que cada uno sienta. No se trata de estar seguros de que nada duela. Sino de que pase lo que pase, yo haré poemas al respecto, o lo que transgresoramente me salga. Vos, una música nueva quizás, con una tonalidad similar a tu personalidad, parecida solamente a sí misma.
  Por eso, sigo caminando con la guitarra de Ana, escribiéndote, como si al escribir te gritara, buscando acordes,  buscando un conjunto de notas  que me ayude a vibrar bien incluso cuando se desafinan [o desafino] las cuerdas. Lo más riesgoso,  en este mundo, es no correr riesgos nunca.  Lo más riesgoso, es estar todo el tiempo protegida.

  No puedo  medirme. No puedo disminuir ni regular  la velocidad, como se supone que debería, de todos modos tanto ir demasiado despacio como ir demasiado rápido, es poco recomendable en algunas autopistas, parece que ningún extremo ayuda, que ninguna de las dos  velocidades son buenas. Lo cierto es que a veces yendo rápido se supone que tenemos todos los sentidos más alerta. En el fondo, rápido o lento, no es tan importante,  el asunto es estar concentrada.

 Y en todo caso, para mí, lo más peligroso de la ruta, es tu ausencia. 

viernes, 1 de junio de 2012

Cosmovisión

Cada vez que estoy  estresada por algo,  o que necesito desconectarme de todo, me acuerdo de vos ...Me limito a ver, lo que está llegando a mí,  lo dejo venir, sin minimizar ni sobredimensionar lo que siento, lo observo, lo acepto, lo respeto. Intento, que la emoción que sea, fluya en mí, sin ocasionarme ni traerle a nadie más, ningún daño. La expreso, la transformo en algo sano, en algo nuevo. Es que me mostraste tu propia cosmovisión. Es que aunque  ya no estemos juntos,  no puedo irme a dormir, como si no lo hubieras hecho.
Y más allá de que suelo ser demasiado compleja para tu gusto, me pregunto si esa historia mejor, de cada uno  por su lado, no te parece, en cierta forma un delirio, por lo menos para mí es un trastorno. Qué sé yo,  me pregunto si alguna vez vamos a volver a sentirnos, si la noche va a durar tanto de nuevo, tanto como para volver a despertarme envuelta en vos... Porque ese, es el estado en el que me encuentro, cuando hacemos contacto; despierta, consciente, conectada,  en un horizontal equilibrio. Pusiste a funcionar mejor mi intuición, me enseñaste a entender las cosas desde el corazón,  a hablar, a pensar y a hacer desde ahí, me enseñaste a unir lo que siento con lo que hago, digo, pienso. Lo conseguiste siendo así, como siempre sos, amigable con todo el mundo, sin pretender ser amigo de todo el mundo. Y qué querés que te diga, extraño eso, tu forma de sostener bien alto tus principios,  tu costumbre de abrazarme fuerte,  durante un buen rato, cuando estoy triste,  sin hacerme preguntas sobre eso, como si lo supieras todo; extraño tu capacidad de  alinearme, incluso si perdí el equilibrio por completo; extraño  tu actitud, de decirme que soy un sol, cuando parece que me estoy apagando. 

Hacía tanto que yo buscaba tu esencia para cuando te conocí, que ahora traerte a mi mente, es dejar que la luz cósmica, me guíe de nuevo...