sábado, 29 de mayo de 2010

Evadiendo lo complejo ¿O no?

Entré. Caminé ese extenso pasillo de archivos. Al fondo estaba esa mujer, sonriente. Dijo refiriéndose a mi: Es hermosa, qué muñeca. En caso de tener ésta la razón no es ningún mérito ser o no ser precisamente linda, creo yo. Sí, la estética se premia en concursos, pero..., me reservo la opinión.

Pero sí había un mérito profundo en su yo verdadero. Esa mujer tiene sida. Le pasa lo que otros pueden considerar de los peores males de este mundo. No obstante, me regaló una sonrisa, una tierna predisposición. Y me lo llevé, me lo guardé en mi mundo, distorsionado por levedades en contraste con otro tipo de situación. No pude devolverlo, ser agradecida con su ánimo. Lo cotidiano le da un tormento, pero ella se torna en sol.

Es así. Uno vive sus problemas como los peores que pueden ser contados. Uno cree que su caos interno afecta todo. La ví cuando yo estaba perdiendo vínculo con el universo. La vi ahí sentada cuando estaba pensando que mi propia vida no podía haber tambaleado tanto. Todo por qué razón de ser. Resulta que ese flaco me dejó ir, me dejó más triste que un blues y me dejó pasar por 20 días llorando desde que me levantaba hasta que me acostaba a base de mates y cigarrillos. Y nunca preguntó: cómo estás vos? en todo ese tiempo, nunca se le ocurrió, después de haberme visto como me vio. Algo tan simple como eso. Nunca lo hizo. ¿Por qué?. Porque pensó en él, en sus necesidades, en sus fines superiores del momento. No en mí, no en mis estados de ánimo. ¿Se cagó en todo? Cómo de arriba de un pino. ¿Se cagó en mí?. Solamente pensó que él no estaba cómodo. Solamente se ocupó de su situación. Al menos, en su campo de acción dejó de lado, que se relacionó con otro ser, que pudo resultar afectado por su forma de salir corriendo, por su manera de terminar siempre, por viejo hábito evadiendo -lo complejo-. Saben, que lo que hago generalmente con la gente que se caga en mi es mandarla bien a la mierda. Pero él me tiró al fondo de un tacho de basura del que estoy saliendo, mientras intento recuperar peso. Después de su último mail: áspero, gris, corto, frívolo como una carta documento, salí a la calle en ayunas, prendí un pucho, y caí desmayada al piso. Después de que me vi ahí, sola, en la calle, en esa posición pensé: este es mi límite, nunca nada me desestabilizó tanto como para que las piernas empiecen a temblarme perdiendo el equilibrio. Todo tiene que ver con todo. No es joda que con la mente sana se tiene el cuerpo sano. Ya lo creo que no. No tengo nada en contra de él. Lo que sí, me molesta profundamente la ambiguedad de discurso. Te dejo, pero tengo que pensar(...), voy a pensar, voy a ver si fue tan relevante o no lo que me alejó. Te dejo, pero(...). Era te dejo, punto. No era voy a pensar. Son muchos pensamientos para algo tan práctico como estar o no al lado de alguien que te parece tan genial, tan tan que ni te acordaste de mí un poco ¿O no?.

Las personas a veces tratan a otras como si fueran perros. No está bien enviar mensajes confusos. Tenemos la obligación moral de ser claros en algunos ámbitos. No te digo en todos, pero hay cosas en las que no hay que dejar espacios para la reinterpretación.

Una semana antes de irse, se acostó a dormir, me abrazó diciendo: te quiero mucho. No sé si me decía la verdad ahora que el tiempo estuvo hablando.

Pero lo que sí creo es que ser feliz o estar mal es un recorte que seleccionamos, a partir del cual nos movemos, que ambas alternativas llevan el mismo gasto de poder interno, el mismo trabajo. Además ya sé en donde quiero quedarme yo.

cosas concretas

No me puedo imaginar en cosas concretas, por eso no me siento parte del mundo, porque no me interesan éstas que la gente tiene por fin superior. Sí, tengo mis fetiches, soy una enferma por los zapatos, la ropa y la compra de libros. Pero no puedo estar horas hablando al respecto. Simplemente no puedo, me saturo rápido de lo que no tiene vuelo. Además, sé que en el fondo me daría lo mismo por irme frente a un lago tener que resignar esos aspectos.

El hombre precario me dijo: "Esos cursos que haces sólo te interesan a vos". Pienso: Obvio. Me pregunto: ¿para qué persona tienen que tener significado?. Respondo: vos no tenes elementos para afectar lo que armo. Pero, no le hablo. Sólo lo miro desde lejos, aunque lo tenga enfrente, lo miro desde otro lado, desde mi desconexión con lo que me está diciendo. Sí, lo que dice es agresivo. Lo que dice, de todos modos, me importa poco y nada, más nada que poco.

Siempre hice literatura con mis ojos. Por eso evado lo comparativo. Por eso, me enamoré de lo distinto, de lo único. Me fui siempre de los lugares descriptivos. Todo lo que pueda decir de vos no es vos, las palabras no pueden nunca tener tu brillo. Todo lo que pueda decir de mi no soy yo.

Vidamí, no sé qué hiciste de mi vida ahora que todo me da asco. Vidamí, yo no puedo más de no saber cómo sigo ni en qué me enfoco.

sábado, 22 de mayo de 2010

Punto de apoyo

Sí... me fue bien, he logrado los fines académicos. Pude escribir lo que se suponía que debía estar escrito en ese parcial de mitos. Pude ubicar lo principal mentalmente, traspasarlo a un texto. A lo que se espera de mí en esos términos me limito, respondo.

Ahora, lo demás, no sé cómo lo hago. Tengo 24 años, pero nunca he reunido todo el conocimiento que necesito. Es como siempre me dijo mi viejo, siempre llegan tarde los arrepentimientos. Todo tenía que ser perfecto, no había lugar para que fuera distinto, ni un espacio pequeño para irse de esa situación, eso es lo que entiendo. Podría estar pidiéndote perdón. No haría de mí algo menos doloroso informarte qué siento. Mi único punto de apoyo es el colchón, nada humano. Algo tiene que morir para que podamos verlo, para saber hasta qué punto fue bueno, o distinto de lo otro. Yo me acuesto visualizando tus ojos, los que descontracturan el mundo, los del visionario.

Desde la vereda de casa puedo mirar cómo pasan todos esos colectivos que no me acercan más a tu departamento, en los que ahora no viajo, porque ya no soy invitada a tu mundo interno. No me agradan los comportamientos autodestructivos, pero tampoco tengo el resplandor de una mente sin recuerdos. Ya sé que nadie cae en la necesidad real de otro ser (que no somos objetos). Eso no me aporta paz interior.



Salí (o me llevaron) de bares. Encontré un tipo tocando el saxo, el que dijo que te gusta el jazz, ese mismo. Tuve ganas de llorar escuchandolo, fue recordar esa noche en la que hablamos hasta perder el hilo. Estoy a la interperie, tengo frío con el calefactor al máximo. Valoro la buena voluntad de los que quieren volverme a ver conectada con el sol. Pero yo no quiero otra cosa que salirme de contexto.

jueves, 20 de mayo de 2010

baja vibración

Estoy en una vibración tan baja que me doy pánico
Me desplazo en el vaciamiento interno -como puedo-
En este mundo todo tiene un orden sistemático.
Cierro el libro, porque me disperso de lo que estoy leyendo.
Lo que pasa es tan complejo que no lo entiendo.
Me dicen: "no ganas nada llorando". Acepto que tiene base ese texto, pero pregunto, pienso: es verdad, posiblemente no gano nada, pero qué pierdo? sólo me deshidrato.

Todo ese asunto de que nunca supe tener punto medio me hace caer del árbol más alto.
Esta situación no me pone ni siquiera en un estado de pre-comprensión.

El aire se mezcla con el humo, estoy fumando tantos cigarrillos al hilo que me doy asco al irme a la cama y olerme las manos. El perfume fue para vos. Pero me parece que ya tomaste una decisión que hace del proceso de la vida, vidamí nada más que una triste concatenación de hechos. No se complementaron en forma funcional nuestros impedimentos metafísicos. Y no sé de vos, pero yo sé de mí y de mi mundo interior y que me desangro en ese resultado, porque no hago otra cosa al respecto. No puedo estar siempre donde yo quiero. Yo conozco a la persona indicada en el momento equivocado.

Mejor me convierto en un objeto diseñado para ser perfectamente confundido con el fondo, así no te perturbo, así no captás que cada vez que te veo pienso en todos los intentos que hice por hacerte bien y que no sirvieron.

Sí, creo que tus últimas palabras son exactamente eso, además creo que no me gustan ni un poco. Menuda suerte la que tengo. No saber también es un saber, es un lugar, es un conocimiento de algo. Y los que llegan únicamente pueden en todos los tiempos verbales conocer mis despojos.

sábado, 15 de mayo de 2010

Quiero verte liviano

No es igual decir te quiero que decir te quiero. A veces todos los sentimientos son dudosos. A veces lo que nos pasa se pone confuso. 'Te quiero' va a depender en su representación del mundo interior del que sale hacia afuera hecho texto. Por otro lado, puede ser la inestabilidad más pesada que lo que en el fondo queremos en algunos casos. Muchas veces los miedos bloquean la mente en desplazamientos caóticos. En el país de las maravillas las cosas pueden resbalarse de las manos. Pero mis ojos insisten en buscar el poema perfecto, el espacio lírico que hay entre vos y yo, eso que nos gustaba tanto, ese contacto místico. Pienso: hablemos pero en función de una evolución, no de retroalimentar vaciamientos. Vos estás siempre fuera de contexto, típicamente lejos de lo típico. Yo sentí la euforia de ser parte de vos. Y solamente quiero verte liviano. Eso es lo que tiene para darte mi amor.

viernes, 14 de mayo de 2010

El duelo

Dicen que el duelo termina cuando disminuyen las lágrimas, pero yo lloro como si fuera el primer día que tuve que verte salir de mi vida y estoy igual de deteriorada que durante esa madrugada. Supongo que tienen la mejor intención las personas que me piden que no me deje estar en cuento a mi aspecto personal, pero ahora no puedo hacer registro de esas cosas. Es un mito que los estudiantes de filosofía no se bañan. Pero yo no tengo la capacidad de preocuparme ahora por si tengo puesta la ropa que me gusta. Mi atracción por la expresión externa queda subsumida a algo mucho más trascendental. Sigo adelante con un único interés, el de siempre: mis libros, mis discos, mis plantas, mis meditaciones metafísicas, mis búsquedas internas, darme paz mental, saciar mi sed de curiosidad verdadera por lo que me rodea. Pero todo en algún punto se agota, me ubica de retorno a la nada, la nada me hace ser la chica más triste sosteniendo su vida. La incomodidad que puse en tu vida está perjudicando mi cabeza. Podría estar horas pidiendo disculpas, pero nunca podría darle nombre a mi angustia. Es cierto, un día te convertís en todo lo que odias. Podría haber considerado ser exactamente lo que necesitabas que fuera y no tan del todo yo misma teniendo en cuenta que estuve tanto tiempo buscando tu esencia, tu creatividad artistica, tu visión del mundo desde otra perspectiva. Pero yo no sirvo para ocultar cosas. No soy esa clase de persona.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Ya no importa más

Hace mucho que no me sentía tan mal. La chica del espejo del baño no para de llorar. Sí, tengo que hacer unas cuantas cosas pero no me dejan de caer las lágrimas, en la calle alguien puede preguntar por qué tengo esta cara (aunque en la ciudad a nadie le importa nada), supongo que es mejor quedarse escuchando Spinetta. No quiero salir de mi casa. Se ve que anoche me acosté con todas sus palabras dando vueltas en mi cabeza. Soy tan espiritual o profunda que tengo un desenvolvimiento pésimo en las situaciones prácticas. Al final todos tenían razón con su argumentación de que voy a terminar sola. Pero les faltó agregar algo a eso, les quedó sin decir que me voy a quedar sola y destruída, completamente rota, deteriorada. Asi que se pueden sentir bien al respecto, son ¡muy buenos! para hacer predicciones de mierda. Esa luz que suelen ver en mí las personas a simple vista, se me acaba de apagar. Esa paz que me define no evita este desgarro íntimo que me hace querer que me chupe la tierra. Es un día en el que directamente no quiero estar en ningún lugar en realidad. Puedo ser una muerta en vida ahora, porque por fin puedo captar esa metáfora, ahora que pierdo algo que me hacía sentir más conectada con la vida. No me sirve de nada ser alguien con la cual puede hablar cualquiera, cualidad inúltil la de ser para los demás "una mina súper agradable" cuando te convertís en una mochila demasiado pesada en la espalda de la persona que te interesa. No puedo tener una suerte tan hija de puta. No puedo abrirme solamente para retroalimentar un trauma que había dejado en el placard. Pero parece que es lo único que pasa con hacer este tipo de apertura, porque ahora me deshidrata el alma lo que dejo (o me deja) atrás. Y ya no importa más que yo ame su música ahora que la única flor que se abre es la de la distancia. Ya no importa más que yo piense en su música si me siento hueca. Ya no importa dejarme estar si estoy opaca. Ya no importa ser la que le regala poemas si no soy su chica. " How to Disappear completely " es la única canción que necesito escuchar, porque yo ya no estoy acá.

sábado, 8 de mayo de 2010

Días susceptibles (reacciones sensibles)

A veces uno hace algo para sentirse bien, pero termina más triste de lo que estaba antes. Queres evitar una situación, como la de no ver por determinada cantidad de días a alguien, queres suspender esa secuencia, queres hacer un contraste. Pero a veces haces todo lo posible para poder expresar pensamientos y sensanciones, y del otro lado ves que no hacías falta ahí donde tantas ganas tenías de que el viento te lleve.Y te sentis profundamente triste. No querías quedarte a dormir, sólo que te diga que también tenía muchas "ganas" (no necesidad) "ganas" de verte. Peor si estás en tus días más sensibles. Peor si te dice que en la vida al final todo aburre y sabes que del todo vos "como todo" sos una parte, porque aunque los demás hablen de temas en lineas generales, no importa lo que pase: cada cosa que te dicen te deprime. Peor si estás enamorada. Peor si sabes que tu filosofía es "cada uno es lo que es", pero te resulta inaplicable a la práctica cuando algo te duele. Peor si estás agotada de escucharte a vos diciendo que lo queres, agotada de tu propia voz diciéndole obviedades. Mejor si dejas de decir lo que todo el mundo sabe. Mejor si dejás de tomar posiciones mentales tan radicales en tus días susceptibles.

lunes, 3 de mayo de 2010

La metáfora de la tijera

El contorno de lo que se presenta frente a mi ángulo visual es tan desprolijo que me contorsiono para mirarlo, para estudiarlo, para hacer una mirada profunda de lo que me gusta, de lo que me desagrada. Comprendo a base de mucha búsqueda interna que no está mal que me guste lo que me gusta, que me desagrade lo que me desagrada,que rechace a las personas que utilizan las palabras como si fueran tijeras (para producir un corte radical con la vida). Adhiero a la paz mental aunque mantenerla, sostenerla es una posibilidad compleja donde la oferta opuesta es masiva. Pero puede ser (es) perjudicial pensar en forma hueca. Supongo que no por cualquier motivo me da asco ver durante mucho tiempo publicidad. Otro mecanismo que funciona como tijeras, haciendo perder el vinculo con la realidad concreta. Que además hace imaginar que vas a ser más feliz porque usas determinado perfume o determinado celular o que los hombres o las mujeres son perfectos idiotas que se enamoran por causa de un desodorante o de una marca de labial. Tiene por objetivo deshumanizar. Espero otras expresiones de la capacidad simbólica humana, que las que ponen en conflicto la expresión espontánea.